“Sin Titulo” mov. 1, 2, 3

por Greg Boscole

Primer movimiento (Aun sin cancion)

Todo comenzó en una tarde lluviosa, después de 14 años sumido en la mas profunda y vacía ignorancia, los ases de luz que se colaban de entre las nubes iluminando la obscurecida ciudad encendieron la chispa, chispa que prendió las llamas de mi curiosidad, las llamas con el tiempo fueron quemando las paredes de mi ignorancia mostrando la belleza del conocimiento.

Desde ese día la forma de ver, sentir y experimentar el mundo cambio, aplicaba el acto reflejo a todo lo que veía, sentía o escuchaba. Era maravillosa esta nueva realidad de la que nunca me había percatado.

Mi nivel intelectual iba aumentando día a día, pero el académico seguía igual al de antes, planeando en caída libre, el sistema educacional basado en el trabajo y en el fuerzo bruto no tenían sentido para mi, habiendo descubierto esto decidí no cooperar con tal infame sistema, seguí estudiando sin entregar trabajos a menos que tuviese ganas o que el tema me interesara, como sea todo esto me llevo a un rezago académico del que nunca me recupere.

Atendí a dos preparatorias y de ambas salí sin finalizar el tercer año, la segunda vez ni siquiera comencé el ultimo año.

Durante el tiempo que estuve atendiendo a la segunda escuela conocí y experimente cosas que no conocía sobre mi, ese sentimiento sobre acogedor que nunca había sentido apareció de la nada, ya saben a cual me refiero, ¿Que es lo que había desatado ese sentimiento tan bello? Hubo dos factores que pudieron desatarlo de forma individual o incluso en conjunto. Una persona y una mascota.

Ambos factores fueron muy especiales para mi, tanto que al alejarme de uno y perder al otro afectaron mi estado mental. No dormía por largos periodos, no hablaba con nadie, termine alejado de esta realidad sumergido en mis pensamientos.

Durante este tiempo comencé a adentrarme en lo profundo del agujero del conejo descubriendo y meditando en temas que pronto me llevarían a la locura.

Segundo movimiento (Indomitable Okabe por Takeshi Abo)

El bien, el mal, lo justo, lo injusto, el ser, el yo, la razón, la realidad, el porque de los sucesos, el cosmos, el multiverso, los infinitos mundos paralelos, el mundo cuántico, mi razón de existir, el tiempo, la nada… Estos son algunos temas en los que meditaba profundamente, estos eran la razón por la que no dormía, mi mente no paraba de darles vuelta una y otra vez, al principio era interesante y gratificante, pero con el tiempo se convirtió mas como una maldición.

Los pensamientos, datos, conceptos, todo luchaba por tener un pequeño espacio dentro de la batalla que se llevaba acabo en mi cabeza. Ni en los sueños descansaba, mi subconsciente me enviaba información codificada dentro de ellos.

Por un tiempo la música calmaba mi espíritu con sus melodías en distintos ritmos, llegue a convertirme en un adicto a la música, día y noche, despierto u dormido tenia música siendo reproducida. No podía parar, por que si lo hacia los pensamientos volverían a apoderarse de mi.

Seguí así hasta que lo inevitable sucedió, perdí la capacidad de oír.

En esos momentos la situación global estaba comenzando a tornarse hostil, se desataban guerras, atentados, rumores de mas posibles guerras, hambre, muerte, desigualdad, pero sobre todo una necesidad de un cambio en el estilo de vida del ser humano así como de su forma de pensar y relacionarse con sus semejantes y su planeta.

Mientras meditaba en la razón y el objetivo de mi existencia descubrí mi gran tarea, cambiar al mundo. Siendo yo un joven de clase media-baja, sin educación completada, sin los recursos económicos ni sociales necesarios era una tarea completamente imposible, pero no me importo tal dificultad.

Por un tiempo medite y pensé en un mejor sistema social, económico, moral, en fin, lo que estuviese relacionado con el ser humano en sociedad. Al cabo de unos meses el tratado estaba casi listo, durante una de mis meditaciones vino a mi mente un pensamiento que derrumbo con toda base en mi;

Nada importa, nada tiene sentido, no hay necesidad de hacer algo ya que a fin de cuentas lo único real y verdadero es que todo carece de sentido, de una finalidad. Todo existe por existir, podría incluso no existir y aun no habría sentido alguno. La ilusión de la realidad y tiempo nos permite aspirar por un significado a nuestras vidas y a todo lo que nos rodea, pero aun así, como lo hemos descubierto, sigue siendo una ilusión, una tristemente hermosa ilusión.

Tercer movimiento (Past Memory por Takeshi Abo)

En una tierra lejana existe un ser, un ser que se mueve con el viento, podríamos decir que se ha vuelto parte de el. Vive sus días siendo arrastrado por ventarrones, no pasa nada si no come, al parecer el aire que respira tiene todos los nutrientes que necesita.

Las personas que le veían caminar en su dirección se apartaban de su camino, algunos curiosos intentaban sacarle alguna palabra pero nunca lo lograban, el les pasaba de largo.

A el nada le importaba, no tenia pensamiento de ningún tipo, el solo seguía siendo empujado por el viento.

Un día le fue encomendada una tarea que solo el podría llevar acabo debido a que como era parte del viento podía llegar a ser mas rápido que un caballo o un ave, el por supuesto olvido la tarea y siguió su camino.

Olvidar la tarea hizo que la región sufriera de sed y hambre por una gran sequía que devasto a todas las ciudades cercanas.

A el seguía sin importarle.

Y así siguió su vida sin destino, sin razón, sin pensar, sin sentir, sin ser, solo existir.

Pasa sus días merodeando por las calles de las ciudades fantasma como la brisa matutina de la costa, viviendo solo del designio de la naturaleza.