Mi Musica

por Greg Boscole

En algún lugar dentro de nuestra mente se encuentran las bases de nuestro ser consciente, en este lugar se encuentran las experiencias y memorias más remotas de nuestro pasado.

Estos elementos son lo que nos hace lo que somos.

Una forma de alcanzar algunos datos de estos elementos es por medio de la música, cada composición musical nos permite explorar entre toda la información en nuestra base subconsciente.

Cuando cerramos los ojos al escuchar música viene a nuestra mente elementos visuales, sensoriales o sentimentales que son disparados por nuestra mente sin la necesidad de un agente externo más que el de la música.

Lo que vemos y sentimos gran parte del tiempo durante la experiencia musical son visiones aleatorias sin un sentido lineal coherente. Esto es en parte incorrecto. Lo que observamos son la esencia de nuestro ser, remanentes de experiencias pasadas que aún permanecen.

Una flor, un camino, el follaje, un cielo azul con algunas salpicaduras blancas, grandes planicies vacías, todo lo que tu mente pueda crear durante la experiencia música independientemente de la secuencia de los objetos y lugares son memorias o deseos.

Esa flor que se ve en blanco y negro con el color focalizado desde su interior hasta la mitad del área total de la circunferencia de la flor. La vez al escuchar alguna secuencia de melodías, o tal vez con solo una nota. No sabes en qué contexto la viste, pero debió de ser importante como para que siga ahí.

Entonces tu mente no deja de intentar recordar el contexto en que la viste, torturándote como el origen de una idea, si tienes suerte encontraras ese contexto y sentirás ese hermoso calor en tu pecho, pero si no es así sufrirás cada momento en el que resurja.